Falta de Aire Psicológica: Reconocer el Estrés y la Ansiedad

Psicóloga Clínica Tilbe Çankaya

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¿Qué es la falta de aire psicológica?

Cuando se habla de falta de aire, muchas personas piensan inmediatamente en problemas físicos relacionados con el sistema respiratorio. Sin embargo, la dificultad para respirar también puede tener un origen psicológico. La falta de aire psicológica es una condición que provoca la sensación de dificultad para respirar. Aunque resulta muy angustiante para quien la experimenta, también se considera uno de los síntomas de la ansiedad.

La dificultad para respirar que aparece sin una causa física afecta negativamente la vida diaria, genera miedo y reduce la calidad de vida. Las personas que experimentan falta de aire psicológica suelen sentir presión en el pecho, opresión y la sensación de no recibir suficiente aire.

Respirar es una función automática que realizamos de manera inconsciente la mayor parte del tiempo. Sin embargo, las personas especialmente sensibles a las sensaciones corporales o excesivamente atentas a su cuerpo pueden empezar a controlar conscientemente su respiración. En situaciones como la ansiedad, el trastorno de pánico o el estrés, una persona puede volverse extremadamente sensible a las señales corporales y reaccionar de manera exagerada. Estas reacciones pueden producir cambios fisiológicos que terminan provocando dificultad respiratoria de origen psicológico.

En resumen, puede definirse como una condición en la que determinados estados psicológicos generan dificultad para respirar profundamente. Si una persona experimenta falta de aire con frecuencia, primero debe consultar a un médico para descartar cualquier causa física antes de considerar un origen psicológico.

Síntomas de la falta de aire psicológica

En la falta de aire psicológica, el proceso experimentado por la persona es tanto psicológico como físico. El malestar emocional, el estrés y la ansiedad envían al cerebro una señal de «estás bajo amenaza», y el cerebro prepara el cuerpo en consecuencia. A medida que acelera el ritmo cardíaco, pueden aparecer palpitaciones junto con una leve dificultad para respirar.

Uno de los síntomas más claros es precisamente la sensación de dificultad respiratoria. Esto ocurre cuando la persona se vuelve consciente de una función normalmente automática y siente que no está obteniendo suficiente aire. Al percibir que su respiración es insuficiente, puede comenzar a hiperventilar, es decir, respirar de forma rápida y superficial. La hiperventilación reduce aún más la eficiencia de la respiración.

Junto con la hiperventilación pueden aparecer mareos y sensación de aturdimiento. Cuando una persona respira de manera rápida y superficial, el aporte de oxígeno se vuelve irregular, por lo que los mareos son frecuentes. La sudoración y las palpitaciones también son síntomas habituales. A medida que la sensación de falta de aire aumenta, también lo hace la ansiedad, intensificando los síntomas.

Durante estos episodios, la persona también puede experimentar dolor, presión u opresión en el pecho y sentir que sus pulmones no se llenan completamente de aire. La tensión, la ansiedad y el miedo son igualmente síntomas característicos de la falta de aire psicológica.

imagen de dificultad respiratoria y opresión pulmonar

Causas de la falta de aire psicológica

La falta de aire psicológica puede ser un síntoma o una consecuencia de múltiples trastornos y condiciones. Puede aparecer en trastornos de ansiedad, trastorno de pánico, trastorno de estrés postraumático y también en situaciones de estrés intenso.

Trastornos de ansiedad: La falta de aire puede presentarse como síntoma de trastornos como el trastorno de ansiedad generalizada, la fobia social o las fobias específicas. En estos casos, la persona experimenta ansiedad, inquietud y miedo. Estas emociones activan una señal de alarma en el organismo que provoca cambios fisiológicos capaces de generar dificultad respiratoria.

Trastorno de pánico: Los ataques de pánico son episodios de miedo intenso. Durante ellos se activan diversos procesos fisiológicos que pueden dar lugar a síntomas como la dificultad para respirar.

Trastorno de estrés postraumático: Las personas con TEPT reviven repetidamente experiencias traumáticas. Estos recuerdos intrusivos pueden generar la sensación de estar experimentando nuevamente el trauma, desencadenando síntomas como la falta de aire.

Estrés: Las dificultades de la vida cotidiana, los problemas interpersonales, laborales o familiares son retos que todos debemos afrontar. Gestionar estos procesos no siempre resulta sencillo y, cuando el estrés se vuelve excesivo, pueden aparecer síntomas ocasionales como la dificultad respiratoria.

¿Por qué ocurre la falta de aire psicológica?

Cuando una persona siente ansiedad, miedo o pánico, el cerebro entra en estado de alerta a través de una señal enviada por la amígdala. Este sistema de alarma ha sido fundamental desde los inicios de la humanidad, ayudando a nuestros antepasados a sobrevivir frente a depredadores y otras amenazas.

Si un ser humano primitivo se encontraba frente a un león hambriento, la amígdala activaba una serie de cambios corporales destinados a garantizar la supervivencia. Aunque este sistema sigue siendo muy útil, el cerebro actual no siempre distingue entre una amenaza real y situaciones modernas de estrés, reaccionando de forma similar ante ambas.

Por ello, puede activar señales de peligro incluso cuando no existe una amenaza real. La señal enviada por la amígdala llega al sistema nervioso autónomo, responsable del funcionamiento involuntario de los órganos.

El sistema nervioso autónomo se divide en dos componentes principales:

  • Sistema nervioso simpático, encargado de activar el organismo ante situaciones de peligro o estrés.
  • Sistema nervioso parasimpático, responsable de promover la relajación y la recuperación.

Cuando el cerebro percibe una amenaza, el sistema nervioso simpático entra en acción, produciendo una serie de cambios:

  • Aumento del flujo sanguíneo
  • Palpitaciones cardíacas
  • Dilatación de las pupilas
  • Respiración acelerada
  • Mayor sensibilidad sensorial
  • Incremento de la memoria y la atención
  • Tensión muscular
  • Aumento de ciertas secreciones corporales
  • Disminución de la actividad digestiva

Estos cambios ocurren gracias a neurotransmisores como la adrenalina y la noradrenalina. Además, el organismo convierte más glucógeno en glucosa para disponer de energía inmediata y prepararse para luchar o huir.

Cuando se activa esta respuesta de lucha o huida, el sistema de defensa corporal funciona a máxima capacidad y una de sus consecuencias es la respiración rápida y superficial.

Esto ocurre porque la adrenalina modifica directamente la respiración, además de activar el diafragma y determinados receptores cerebrales sensibles a los cambios de oxígeno y dióxido de carbono. La sensación de falta de aire es el resultado de esta respuesta fisiológica; en realidad, la persona no está dejando de respirar, sino que su cuerpo se está preparando para una amenaza percibida.3

¿Cómo saber si la falta de aire es psicológica?

Las personas con ansiedad suelen tener dificultades para determinar si sus síntomas se deben a causas psicológicas o a otro problema de salud. Esta diferenciación resulta aún más complicada cuando los síntomas son intensos.

Aunque la dificultad respiratoria es un síntoma frecuente de los trastornos de ansiedad, no todas las personas ansiosas la experimentan. Conocer otros síntomas de la ansiedad facilita determinar si la falta de aire tiene un origen psicológico.

En primer lugar, la ansiedad suele desencadenarse por una situación, acontecimiento o pensamiento. En ocasiones, incluso puede surgir a partir de pensamientos difíciles de identificar conscientemente.

Además de la dificultad respiratoria, durante la ansiedad pueden aparecer síntomas como:

  • Sequedad de boca
  • Aumento de la frecuencia cardíaca
  • Mareos
  • Sudoración
  • Temblores
  • Náuseas
  • Presión en el pecho
  • Agitación
  • Sensación de aturdimiento
  • Problemas digestivos

También son frecuentes los pensamientos catastrofistas, el miedo al futuro, la anticipación constante de escenarios negativos y la sensación de tensión corporal. Cuando la falta de aire aparece junto con estos síntomas, es más probable que tenga un origen psicológico.

imagen de dificultad respiratoria relacionada con ansiedad

¿Cómo aliviar la falta de aire psicológica?

Para aliviar la falta de aire psicológica puede ser útil trabajar con un profesional de la salud mental para identificar su causa subyacente. Cuando aparezca la sensación de falta de aire, es recomendable centrar la atención en la respiración. Esto ayuda a ralentizarla y permite que llegue suficiente oxígeno a los pulmones.

Una técnica especialmente recomendada es la respiración diafragmática.2 Durante los episodios de ansiedad, muchas personas respiran principalmente con el pecho o por la boca. En cambio, la respiración diafragmática reduce la frecuencia respiratoria, disminuye la demanda de oxígeno y reduce el esfuerzo necesario para respirar.1

Según un estudio realizado en 2017, la práctica de veinte sesiones de treinta minutos de respiración diafragmática redujo significativamente las emociones negativas y los niveles de estrés, incluso en personas sin trastornos de ansiedad diagnosticados.4

Para aprender esta técnica:

  • Siéntate erguido o túmbate cómodamente.
  • Coloca una mano sobre el pecho y la otra sobre el abdomen.
  • Inhala lentamente por la nariz.
  • Observa cómo se eleva el abdomen más que el pecho.
  • Exhala despacio por la boca.
  • Siente cómo el abdomen desciende gradualmente.

Uno de los errores más comunes durante los episodios de dificultad respiratoria es respirar de manera rápida y superficial. Sustituir este patrón por una respiración lenta y diafragmática puede reducir considerablemente los síntomas.

Practicar esta técnica en momentos de calma también ayuda al cuerpo a adaptarse y facilita su utilización cuando aparezcan los síntomas.

Durante los episodios de falta de aire psicológica es importante recordar que la causa suele ser la ansiedad y no un problema cardíaco. Comprender esto ayuda a la persona a sentirse más segura y a responder de manera más eficaz.

El diálogo interno positivo y la capacidad de tranquilizarse también desempeñan un papel importante. Mantener una respiración lenta, constante y relajada contribuye a disminuir la sensación de falta de aire.

Lo más importante es recordar que la falta de aire psicológica no pone en peligro la vida. Tener presente que no provoca infartos, desmayos ni falta real de oxígeno ayuda a reducir la ansiedad y, en consecuencia, también los síntomas respiratorios.

Referencias

  1. Elmer, J. (10 de junio de 2022). Anxiety Can Cause Shortness of Breath and What You Can Do. https://www.healthline.com/health/shortness-of-breath-anxiety
  2. Hamasaki, H. (2020). Effects of diaphragmatic breathing on health: A narrative review. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7602530/
  3. Lebow, I.H. (17 de agosto de 2021). Can Anxiety Cause Shortness of Breath? https://psychcentral.com/anxiety/can-anxiety-cause-shortness-of-breath#what-it-feels-like
  4. Ma X. et al. (2017). The effect of diaphragmatic breathing on attention, negative affect, and stress in healthy adults. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5455070/

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